viernes, 30 de septiembre de 2016

carta al doctor Álvaro Pacheco


Doctor
ÁLVARO PACHECO
Atreverse a escribir historia, en un departamento como Caquetá y luego condensarlo en un texto y publicado como libro, es una osadía no tanto por hacerlo, porque cuando se escribe con gusto es lo más simple, en eso estoy empeñado, señor gobernador y no desistiré de este propósito aunque tenga los mil tropiezos con CAQUETÁ UNA HISTORIA DESCONOCIDA, pero esto me ha  lleva a preguntarme, ¿para qué escribo y para quien escribo?

En primer lugar, porque me gusta reconstruir los hechos olvidados y desconocidos en los pocos libros de historia que existen publicados en el departamento de autores caqueteños y no raizales y otra razón, porque a través de estos permite involucrarlos en una historia, suya o ajena, que lo lleve a recordar el pasado, a entender otras épocas, a comprender el origen de los múltiples problemas que ha padecido esta región colombiana, entonces me acuerdo de esos pequeños y grandes libros que llegaron a mis manos, que me enseñaron a entender conceptos como colombianidad, nacionalismo, sentido de  caqueteñidad.

Doctor Pacheco, en eso estoy empeñado, terminar de escribir este libro, porque considero que es la manera de comunicarme con un público ávido de saber muchas verdades hoy ocultas en un lenguaje sencillo, buscando construir la historia analítica porque ha llegado la hora de analizarla tal cual como ha sido la historia, no a pedazos y mucho menos tergiversada.

Quien no sabe, que aquí en este terruño germinó y se multiplicó la hoja de coca, no la que cultivaban los nativos, sino aquella que la proliferaron los gringos con fines comerciales y nos embarcaron en esa historia que aún no termina de escribirse pero si llevamos el estigma de mafiosos. Pero más grave aún, con el narcotráfico dejando las raíces de la corrupción.

Quien de los propios y extraños de este departamento, no ha vivido en carne propia los rigores de la violencia, de los últimos 60 años -no por culpa nuestra-, sino por las desigualdades sociales, económicas, políticas y culturales que nos han sometido los gobiernos centrales, siendo excusa para los grupos subversivos desarrollarse en este pedazo de tierra colombiana.

Pero déjeme agregarle doctor Pacheco, el secuestro extorsivo se inició en Caquetá con Oliverio Lara en 1965 y a partir de aquella época nefasta para la economía caqueteña, tuvo su apogeo con la  guerrilla de la farc, una historia no contaba, pero que paralizó el desarrollo económico del departamento.

Estas lacras de la historia que nos ha tocado vivir a las buenas y a las malas, porque siempre hemos creído, que somos nosotros los encargados de voltear la página de esta historia, usted como dirigente social y político, el ganadero, el comerciante, el campesino desde su parcela y el simple ciudadano que habita con orgullo sincero y honesto la patria donde tiene su familia.

Cómo vamos a saber que un Álvaro Pacheco Álvarez dentro de 50 años nació en un barrio céntrico de Florencia sino es por los historiadores  que reseñaron su paso de la vida pública, pero si estos libros de historia no se publicaron, porque las entidades encargadas de patrocinar esta clase de obras, prefirieron gastar la plata en festivales que no nos identificaron como amazónicos, muchos menos como caqueteños, que fue alcalde de la capital del Caquetá, en los primeros cien años de fundada y en su administración comenzó el pueblo a tener visos de ciudad, Representante a la Cámara y gobernador del posconflicto, no le prive a esa generación de los protagonistas del inicio del siglo XXI.

Para muestra de este olvido, pasé por el Centro de Memoria Histórica, señor gobernador y se dará cuenta, que existe una persona encargada de este centro, pero los anaqueles se encuentran vacíos de libros de historia de autores caqueteños y el Instituto de cultura y deporte no le asigna recursos para que funcione, son como las reinas de belleza, solo representan eso.

Doctor Álvaro, con esto no le estoy solicitando apoyo económico para el libro: CAQUETA UNA HOSTORIA DESCONOCIDA, simplemente déjeme decirle personalmente mis inquietudes.
Cordialmente

Ancízar Antonio Hurtado Soto
Cel. 3203155895

Florencia, junio 5 de 2016

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