lunes, 15 de agosto de 2016

UNA IDEA CON SENTIDO DE PERTENENCIA


UNA IDEA CON SENTIDO DE PERTENENCIA

Todo comenzó así. Cuando investigaba el origen de la creación del hospital María Inmaculada de Florencia Caquetá, para ser incluido en mi libro Caquetá una Historia Desconocida, me topé con esta perla histórica, que el 17 de diciembre de 1941, los caqueteños se enteran de la grata noticia que el congreso había aprobado la Ley 148, -por iniciativa del presidente Eduardo Santos Montejo- para la construcción de un hospital civil –porque ya existía uno militar en Puerto Arango ubicado en la margen derecha del río Orteguaza-para fomentar la colonización en la Regiones del Sur del país.
Pero en esta Ley aparecía el nombre de Carlos Lleras Restrepo, como ministro de hacienda, asignándole una partida presupuestal de sesenta mil pesos, cuya obra fue iniciada dos años después (1943) e inaugurada en 1945, es decir que el año pasado cumplió 70 años de existencia y qué mejor motivo, era invitar al presidente Juan Manuel Santos y Germán Vargas Lleras como vicepresidente a ese acto a Florencia y comprometerlos con recursos que hoy se requieren.
Para tal fin, le hice llegar una nota fechada el 11 de diciembre de 2014 donde le exponía mi idea y cómo se desarrollaría el cronograma de actividades, entre algunas, hacer partícipe de esa efeméride a los ministros de hacienda, salud, planeación y algunos senadores más allegados al departamento como Luís Fernando Velasco, Guillermo García Realpe y Rodrigo Villalba, desde luego a los dos representantes a la Cámara por el Caquetá.
La propuesta estuvo en receso, por múltiples causas, sobre todo las económicas y la falta de apoyo de algunos funcionarios del orden departamental y suyos, pero mi interés seguía en pie y en una carta fechada el 4 de febrero de 2015 lo inducía a que continuara y destacaba “las causas justas que se pierden son las que no se luchan”, el marasmo y la desidia continuaban apoderándose del entusiasmo que había tenido por parte de la gerencia.
Le insinué al doctor Galvis que se redactara una carta firmada por los miembros de la junta directiva para darle mayor respaldo, como así se hizo, pero no fue enviada, -desconozco las razones- que al final de la misiva decía: “es para nosotros los caqueteños, un honor, que un miembro de la familia Santos Calderón, continúe con la huella dejada por el doctor Eduardo Santos Montejo.
Se perdió esa coyuntura histórica de haber adquirido por esa vía, los recursos necesarios para la construcción de las dos torres, con el fin de ampliar y mejorar los servicios de salud que tanto reclaman y merecen los habitantes de esta región de Colombia, con el fin de cumplir con los estándares de habilitación de infraestructura y calidad.
Fue una utopía pero no una derrota de mi parte, de eso estoy convencido, eso me sucede por estar creyendo que el sentido de pertenencia puede encontrarse con quienes tienen el poder de cambiar la educación en un determinado territorio, de quererlo, de valorarlo para crear cultura ciudadana, ese vínculo al tejido simbólico construido por las personas que componen una comunidad, que no es otra cosa, las forma de expresión, las costumbres por los integrantes de la sociedad en cuestión.
Pero entonces sí, viene mi frustración, cuando es reelegido el doctor Jhon Ernesto Galvis Quintero, por el gobernador Álvaro Pacheco, un gerente que no tiene el carácter de saber dirigir ese ícono público como es el Hospital María Inmaculada y se deja manipular por quienes piensan y actúan por intereses personales y lo inducen a cometer fallas administrativas expuesto a demandas y solo él es el responsable como representante legal del hospital.

Me extraña la actitud complaciente por parte del gobernador, y presidente de Junta Directiva, no trate subsanar estos impases, puesto que son dados a conocer por varias personas más allegadas a la administración y no del romántico e iluso Ancízar, por pensar y actuar con sentido de pertenencia.

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